Durante los últimos meses, fabricantes, distribuidores y consumidores han comenzado a sentir un nuevo incremento en el precio de computadoras, smartphones, servidores y otros dispositivos electrónicos. A diferencia de la crisis de semiconductores ocurrida durante la pandemia, el problema actual no se debe principalmente a interrupciones logísticas, sino a una transformación estructural de la industria de memorias.
La creciente demanda de infraestructura para inteligencia artificial está absorbiendo una parte cada vez mayor de la capacidad mundial de producción de memorias DRAM y NAND, dejando menos disponibilidad para la electrónica de consumo. El resultado es un aumento sostenido de precios que ya está afectando a fabricantes y usuarios finales. (Reuters)
La inteligencia artificial está consumiendo la producción mundial de memoria
El auge de los modelos de inteligencia artificial generativa ha provocado una carrera entre empresas como OpenAI, Google, Microsoft, Amazon y Meta por construir centros de datos cada vez más grandes.
Estos centros requieren enormes cantidades de memoria de alto rendimiento (HBM), utilizada junto a aceleradores de IA como los de NVIDIA y AMD.
El problema es que fabricar HBM consume una gran cantidad de capacidad de producción que anteriormente se destinaba a memorias DDR4, DDR5 y NAND para computadoras personales, teléfonos y servidores tradicionales. IDC incluso señala que ya no se trata de una escasez cíclica, sino de una reasignación estratégica de la capacidad mundial de fabricación hacia productos con mayor rentabilidad para IA. (IDC)
Los precios de las memorias siguen aumentando
Las consecuencias ya son visibles en toda la cadena tecnológica.
Analistas del mercado reportan incrementos muy importantes tanto en DRAM como en NAND durante 2026. Reuters informa que los precios promedio de la DRAM han aumentado alrededor de un 44 %, mientras que la memoria NAND registra incrementos cercanos al 53 % debido a que la demanda continúa superando ampliamente a la oferta.
Además, algunos fabricantes ya preparan nuevas listas de precios.
Informes recientes indican que Samsung estudia incrementar aproximadamente un 20 % adicional el precio promedio de ciertas memorias DRAM empresariales, impulsado por la fuerte demanda proveniente de la infraestructura de inteligencia artificial. (MarketWatch)
Los consumidores también sentirán el impacto
La escasez ya comenzó a trasladarse hacia el mercado de consumo.
El minorista británico Currys, uno de los mayores distribuidores de electrónica en Europa, advirtió que smartphones, laptops y otros equipos electrónicos aumentarán de precio durante la segunda mitad del año debido al mayor costo de las memorias y a las limitaciones de suministro. (Reuters)
Esto significa que los fabricantes de:
- laptops
- PCs de escritorio
- smartphones
- tablets
- consolas de videojuegos
- dispositivos NAS
- servidores empresariales
deberán absorber parte del incremento de costos o trasladarlo directamente al consumidor.
Incluso Meta está reutilizando memoria DDR4 para reducir costos
Uno de los ejemplos más llamativos proviene de Meta.
En lugar de depender exclusivamente de nueva memoria DDR5, la empresa desarrolló un sistema que permite reutilizar módulos DDR4 provenientes de servidores antiguos dentro de sus nuevos centros de datos.
Para lograrlo diseñó un ASIC propio denominado Vistara, basado en la tecnología CXL 2.0, que conecta memorias DDR4 heredadas con servidores modernos diseñados originalmente para trabajar únicamente con DDR5.
El objetivo es sencillo: reducir costos y aprovechar inventarios existentes en un momento donde la memoria nueva resulta considerablemente más cara y difícil de conseguir. Los datos de menor prioridad permanecen en DDR4, mientras que la información crítica continúa ejecutándose sobre DDR5 de alta velocidad. (Tom’s Hardware)
El hecho de que una empresa del tamaño de Meta adopte este tipo de estrategias refleja la presión que existe actualmente sobre el mercado mundial de memorias.
¿Cuándo podría normalizarse el mercado?
Por ahora no existe una solución inmediata.
La construcción de nuevas fábricas de semiconductores requiere inversiones de miles de millones de dólares y varios años de trabajo antes de comenzar la producción.
Mientras tanto, la demanda de infraestructura para inteligencia artificial continúa creciendo a un ritmo superior al que la industria puede expandir su capacidad de fabricación.
Diversos analistas consideran que el desequilibrio entre oferta y demanda podría mantenerse durante 2027, por lo que es probable que los precios de memorias y dispositivos electrónicos permanezcan elevados durante un periodo prolongado. (Business Insider)
¿Qué significa esto para empresas y consumidores?
Para las empresas, este escenario implica mayores costos de renovación tecnológica, especialmente si planean adquirir servidores, estaciones de trabajo o grandes volúmenes de equipos informáticos.
Para los consumidores, puede ser un buen momento para evaluar cuidadosamente las compras de hardware, ya que futuras actualizaciones podrían resultar más costosas que las realizadas hace apenas uno o dos años.
La actual escasez global de chips de memoria demuestra cómo el auge de la inteligencia artificial no solo está transformando el software, sino también toda la cadena de suministro del hardware mundial. Mientras los grandes proveedores priorizan la producción destinada a centros de datos de IA, la electrónica de consumo comienza a experimentar una nueva etapa de incremento de precios que podría extenderse durante los próximos años.






